sábado, 28 de mayo de 2011

GUIA DE LA HERMANDAD DE LA DAGA NEGRA/Los Dossieres de la hermandad Rhage

Rhage, hijo de Tohrture, alias Hal E. Wood

Quería sugerirle otra palabra que decir, algo como exquisito, o susurro, o lujuria. ¡No! Esternocleidomastoideo sería ideal.
—Amante Eterno, Capítulo 8

Edad: 165
Ingresó en la Hermandad:           1898
Estatura: 2.07 metros
Peso: 128.80 kilos
Color del cabello: Rubio

Color de ojos:          Verde-azulado iridiscente
Marcas físicas identificativas:
            Tatuaje multicolor de un dragón con garras cubriendo totalmente la espalda; cicatriz de la Hermandad sobre el pectoral izquierdo; el nombre de MARY MADONNA grabado en la piel, a lo largo de la parte superior de la espalda y los hombros, en la Antigua Lengua
Nota:  Debido a un castigo que le puso la Virgen Escriba posee un dragón interior que sale cuando está tenso (y que mantuvo para poder salvar a Mary). Ahora es capaz de ejercer algo de control sobre su alter ego, que ha sido domesticado por su shellan
Arma preferida:      Su bestia

Descripción: …Mientras el tipo caminaba, había algo en él que no era WASP y apuesto a pesar de su increíble aspecto. Algo… salvaje. No se comportaba como los demás.
De hecho, se movía como un depredador, amplios hombros que se balanceaban al andar, atento, escudriñando. Ella tenía la incómoda sensación que si él lo quisiera, podría exterminar a todo el mundo que había en el lugar, con sus propias manos.
                                               —Amante Eterno, Capítulo 11

Emparejado con:    Mary Madonna Luce
Preguntas personales (contestadas por Rhage)
Última película:La Vie en Rose  (culpa de Mary… sostiene que es necesario compensar mi festival de Bill Murray)
Último libro:           La Pequeña Oruga Glotona de Eric Carle (para Nalla)
Programa de TV favorito:            Flavor of Love , Rock of Love, y prácticamente todo lo que dan en el Canal Cocina
PD: Quiero que regrese Nueva York y haga otra temporada
Último programa de TV:  Talk Soup
Último juego:          No quieres saberlo
Temor más grande:           Perder a Mary
Amor más grande: Mary
Cita favorita:           Mangia bene!
Bóxer o slip: ¡Lo que Mary prefiera sacarme!
Reloj: Rolex Presidencial de oro
Coche:GTO morado oscuro
¿Qué hora es mientras estás rellenando este cuestionario?           
Las 6 de la tarde
¿Dónde estás?
            En la cama, desnudo.
¿Qué llevas puesto?          
Ver arriba
¿Qué hay en tu armario?
            Cosas negras, pantalones de cuero para luchar, ropas blancas para ver a la Virgen Escriba. Y una solitaria camisa hawaiana que Mary trata de conseguir que me ponga. Ok, no es una camisa hawaiana, pero es como azul, y francamente cuando se trata de ropa el color me da alergia. Sin embargo ella está dispuesta a sobornarme para conseguir que me la ponga… ¡lo cual siempre es divertido!
¿Qué fue lo último que comiste?
            Tortitas de suero de leche, unas cinco, con mantequilla y jarabe de arce; una taza de café; seis salchichas; dos raciones de patatas fritas con cebolla rallada; una caja de fresas; un bagel de canela con queso crema; pomelo rosado partido por la mitad (me comí las dos mitades); y tres bollos de cerezas con azúcar glaseado. Y tengo un poco de hambre
Describe tu último sueño:           Sólo diré que hace una media hora me di vuelta en la cama y lo hice realidad. GSS
¿Coca o Pepsi?        
Coca cola
¿Audrey Hepburn o Marilyn Monroe?           
Supongo que Marilyn Monroe. Pero es totalmente debatible, y no porque las dos hayan muerto. Para mí es Mary
¿Kirk o Picard?      
Kirk. Fue el seductor del espacio, hombre, ¡y un pionero en ese aspecto!
¿Fútbol o béisbol? 
Fútbol, ¡porque es un deporte de contacto!
¿La parte más sexy de una hembra?    
Depende de mi humor… Supongo que soy omnívoro. Lo que significa que me gusta mordisquear… cualquier parte y todo
¿Qué te gusta más de Mary?      
El sonido de su voz. La forma en que rueda en la cama junto a mí y me habla en la oscuridad del día haciéndome sentir a salvo
¿Qué fue lo primero que le dijiste?      
¿Quién eres?
Su respuesta fue:
            Mi nombre… mi nombre es Mary. Estoy aquí con un amigo.
Lo último qué le has regalado:
            Anoche le traje una rosa blanca. Estaba contentísima. Mira, mi Mary Madonna no es una hembra del tipo presuntuoso.
Bueno… está bien, le compré un anillo de compromiso antes de nuestra ceremonia de emparejamiento, porque ella es humana y así es como lo hacen. Es un diamante, porque, sabes, para mi Mary sólo quiero lo mejor. Es de siete quilates, D, sin defectos . Fritz lo consiguió para mí en el Distrito de Diamantes de Manhattan. Cuando se lo di, Mary fue muy educada y me lo agradeció, pero está en el cajón. ¿Qué hay en su dedo? Una simple alianza de oro. V hizo una para cada uno, porque, como dije, Mary es humana y quería que tuviéramos alianzas para ponernos después de nuestra ceremonia de emparejamiento. Es gracioso, nunca entendí todo el asunto del anillo de matrimonio hasta que tuve uno. Quiero decir, nosotros, los vampiros machos, nos tallamos la piel para mostrar que estamos emparejados. Pero lo bueno del anillo es que la gente puede verlo incluso cuando estas completamente vestido. Siempre llevo el mío puesto… a menos que salga a luchar.
Lo más romántico que has hecho por ella:     
A ella pareció gustarle mucho la rosa. Te cuento, la manera en que me sonrió me hizo sentir un gigante
Lo más romántico que ella ha hecho por ti:   
La forma en que me agradeció la rosa
¿Algo que cambiarías de ella?
            Nada, ¡excepto su gusto en películas! DIOS. Es decir, francamente, esa mujer miraría cualquier cosa con subtítulos extranjeros. Y yo trato de interesarme en la clase de películas que le gustan, lo intento… pero es una lucha. No obstante, comprendo lo que dice. Después de ver algo que le gusta, tengo que aclararme el paladar con una pequeña dosis de Bruce Willis o quizás una reposición de Supersalidos.
Mejor amigo/a (excluyendo a tu shellan):       
Butch y V
La última vez que lloraste:         
Esta tarde. Pensé que La Vie en Rose no se acabaría nunca.
La última vez que reíste:
            Mientras estaba comiendo. Fue Butch el que hizo las tortitas, y deberías haber visto la cara de Fritz cuando vio cómo quedó la cocina después. Butch mola detrás de los fogones, aunque no es tan bueno como V, pero hombre, mi amigo no conoce el significado de limpia-mientras-lo-haces. El lugar no estaba sólo desordenado, era como… una profanación o una mierda así. Lo ayudamos a arreglar el desastre, yo, V y Butch… junto con un grupo de doggen, quienes, después de que Fritz se repusiera de la conmoción, pasaron un buen rato ordenando. A los doggen les gusta limpiar como a mí me gusta comer.


J.R. entrevista a Rhage

Alrededor de las cinco de la tarde del día siguiente al de la entrevista que le hice a Wrath en el arroyo, abandoné el refugio de Rehvenge. Estaba contenta de haberme quedado a pasar la noche. Wrath, Beth, Phury, Cormia, junto con las Elegidas, eran un grupo estupendo con el que pasar el tiempo, y después de horas de charla había dormido como un tronco… quedando demostrado que como siempre el rey tenía razón: Mis otras entrevistas con los hermanos iban a ir mejor porque no estaría medio-muerta por el viaje.
El viaje de vuelta a través de las Adirondacks hacia Caldwell fue encantador. La Northway es una de mis carreteras favoritas, ya que atraviesa las montañas en las que pasé los veranos de mi niñez. Como las hojas acababan de pasar por su apogeo otoñal, las dentadas montañas que había a ambos lados de los dos carriles por los que conducía, aún seguían inundadas de rojo, dorado y verde y los colores resplandecían como joyas mientras el sol se ponía.
Mientras conducía el coche alquilado, pensé en cuan diferentes estaban los hermanos en comparación a cuando sus historias comenzaron tres otoños atrás. Me refiero a… tantas pérdidas y éxitos. Tantos altibajos. Recuerdo ese primer encuentro en Amante Oscuro, cuando estaban en el salón de Darius justo después de su muerte… y luego los imagino saliendo de los bosques para reclamar a Phury como uno de ellos, al final de Amante Consagrado. Muchos cambios, tanto buenos como malos.
Me encuentro con Fritz en el aparcamiento del Marriott en Albany. Está allí con el Mercedes, y después de cerrar con llave mi Ford Escape alquilado, entro en el asiento trasero del S550 y el mayordomo conduce hacia el sur, durante una hora, mínimo. Es muy locuaz, y adoro el sonido de su voz: ligeramente acentuada, como la de Marissa, y con la animada cadencia de un concierto de Mozart.
Sé que nos estamos acercando cuando levanta el cristal divisor y hablamos a través del sistema de altavoces del coche que se activa con el sonido de la voz.
Cuando finalmente nos detenemos frente a la mansión, está empezando a anochecer, y me alegra que el patio esté iluminado porque así, mientras él baja el cristal divisor puedo verlo todo. Aparca entre el Audi de Beth y el Porsche 911 Carrera 4S, color gris acero de Z. Al otro lado del Porsche hay un Hummer negro que no reconozco, sin nada en absoluto cromado… incluso los tapacubos son negros. Sin que Fritz me lo diga, sé que tiene que ser de Qhuinn. Es una pasada de carro, y sin duda práctico para la lucha, pero hombre, qué maldita lástima, la cosa deja residuos de carbono como un T-Rex.
Fritz confirma mi conclusión tácita acerca de quién es el dueño, y cuando paso a su lado, veo que el SUV tiene una abolladura en su flamante capó… una abolladura del tamaño de un cuerpo. Olfateo rápidamente y huelo algo dulce como talco de bebé. Eso me recuerda que los «chicos» ahora son soldados, y sin mediar causa alguna, siento un poco de nostalgia.
Fritz me abre la puerta de la mansión, toma mi abrigo, y me informa del paradero de todo el mundo… o al menos de dónde se encontraban cuando salió a recogerme: Mary está en el Pit con V y Marissa, trabajando en la base de datos de Lugar Seguro. Butch, Qhuinn y Blay están en el campo de tiro del centro de entrenamiento. John está en la habitación de Tohr reunido con el hermano. Rhage está arriba, recostado sobre su espalda con un paquete de doce Alka-Seltzer  a su lado.
Ah, la bestia.
El mayordomo me pregunta a quién quiero ver primero, y pregunto si cree que Rhage estaría dispuesto a hablar. Fritz asiente y me informa que Hollywood está deseando la distracción… así que nos dirigimos arriba.
Cuando llegamos a la puerta de Rhage, Fritz se va y golpeo yo misma.

Rhage: (con voz amortiguada)        ¿Sip?
JR:       Soy yo.
Rhage:            Oh, gracias a Dios. Pasa.

Abro la puerta y la habitación está muy oscura, el resquicio de luz que se desliza dentro desde el pasillo es consumido por una hambrienta negrura. Aunque, antes de que de un paso adelante, las velas que hay sobre la cómoda y en una mesa cercana a la cama llamearon.

Rhage:            No puedo tenerte tropezando con las cosas.
JR:       Gracias...

Joder, Rhage no tiene buen aspecto. Efectivamente está tendido sobre su espalda, y hay un montón de Alka-Seltzer a su lado. Está desnudo, pero tiene una sábana echada hasta la cintura, y mientras le miro recuerdo que, en términos de peso, es el más grande de los hermanos. Sin duda es enorme, aún en una cama que parece tan grande como una piscina olímpica. Pero no está bien. Tiene los párpados caídos sobre los ojos azules que evocan las Bahamas, la boca ligeramente abierta y el vientre hinchado como si se hubiera tragado un globo meteorológico.

JR:       Así que la bestia salió, ¿eh?
Rhage:            Sip… anoche justo antes del amanecer (gime al intentar darse la vuelta).
JR:       ¿Estás seguro de que quieres hacer esto ahora?
Rhage:            Sip, muero por algo de distracción, y no puedo ver la TV. Hey, ¿puedes traerme más Alka-Seltzer? Mary me dio seis antes de irse hará una media hora, pero no parecen tener un efecto muy prolongado.
JR:       Desde luego.

Me siento aliviada de poder hacer algo para ayudarle, y me dirijo hacia dónde hay cuatro cajas de la sustancia, alineadas al lado de una jarra de agua y un vaso. Lleno el vaso, rompo tres paquetes de papel de aluminio y echo los discos calcáreos dentro.

JR: (observando el plop-plop, fizz-fizz trabajando)  ¿No deberías tomar algo más fuerte?
Rhage:            La doctora Jane probó con Prilosec. No me alivió tanto como esto.

Cuando regreso, levanta la cabeza y le pongo el vaso en los labios. Mientras bebe lentamente, me siento culpable al reparar en lo magnífico que es. Sinceramente es el macho más hermoso que haya visto nunca… casi quieres tocarle la cara para asegurarte de que es real y no obra de algún artista representando el prototipo de absoluto esplendor masculino. Tiene el los pómulos como el Monte Everest, una mandíbula tan recta como una viga y labios llenos y suaves. Los rizos de su cabello rubio están desparramados sobre la almohada y huele increíble.
Cuando quito el vaso vacío de su boca, Rhage abre los ojos. Lo que me recuerda que su brillante mirada verde azulada es aún más impresionante que su estructura ósea.
Rhage: (riendo discretamente)        Estás sonrojada.

JR:       No, no lo estoy.
Rhage: (cantando a tono con la melodía de na-na-na-na-na-naaaaa)    Estás sonrojada. Estás sonrojada.

JR:¿Cómo es posible que quiera golpearte mientras estás abatido?
Rhage: (sonríe de oreja a oreja)       Ay, dices las cosas más dulces.

JR: (riendo porque sencillamente tienes que hacerlo, es así de simpático)        Espera, pensé qué después tu visión quedaba debilitada.

Rhage: Así es, pero tus mejillas están MUY rojas. Pero bueno, basta de ti, vamos a hablar sobre mí. (agita sus quilométricas pestañas) Vamos, ¿qué quieres saber? ¿Qué preguntas ardientes tendré que contestar?

JR: (riendo de nuevo)        Eres el único hermano al que le gusta ser entrevistado.

Rhage:
            Estoy contento de saber que me las he apañado para distinguirme de ese puñado de idiotas zarrapastrosos.
JR: (sentándome en el borde de la cama)         ¿Qué pasó?

Rhage:
            Estaba siguiendo el rastro de otra casa de «persuasión» lesser y digamos que encontré lo que estaba buscando y mucho más que eso.
JR: (trago saliva)     ¿Había muchos?
Rhage:
            Mmm. Los suficientes. Hubo algún intercambio de plomo, y una de las balas dio en algún lugar que no me gustó.
JR:       ¿Dónde te alcanzaron?
Rhage: (aparta la sábana de sus piernas, revelando un vendaje alrededor del muslo) Ahora la bestia y yo nos llevamos mejor, y no le gusta que reciba balas (se ríe). Pero llegaron Qhuinn, John Matthew y Blay como refuerzos… al igual que la semana pasada fueron por mí y por Z. Joder… (se ríe) esos tres se llevaron una pequeña sorpresa al ver a mi alter ego.

JR:       ¿Qué pensaron los chicos de la bestia?
Rhage:
            Cuando regresé como yo mismo, me desperté y estaban alrededor de mi cabeza, viéndose como si hubieran sido víctimas de una crisis de golpe y fuga. Estaban blancos como sus bóxer e igual de tiesos (risas). Supongo que la bestia se encargó del escuadrón de asesinos que habían sido llamados como refuerzos (se frota la tripita). Debe haber habido un gran número de ellos.
JR:       Así que después tienes que recuperarte. (Rhage me suelta una mirada de ¡claaroo!-¿tú-eres-tonta? y se frota otra vez el estómago). Ok, pregunta estúpida.
¿Ahora es más fácil para ti? ¿Me refiero a tratar con la bestia?
Rhage:
            Bueno… sí y no. Ya no lucho cuando sale, y eso parece disminuir después la duración de la pupa. Pero de cierta forma todavía tengo que pasar por esto… especialmente si he tomado, como lo diría, un tentempié. Lo bueno es, que no tengo que preocuparme mucho porque la maldita cosa vaya a convertir a mis hermanos o a los chicos en un Happy Meal. Es extraño… desde que llegó Mary, la bestia está en sintonía con la gente. No sé si eso tiene algún sentido. Parecería que, después de que se vinculó con ella, fue capaz de ver a la gente como amigo o enemigo en lugar de ver a todo el mundo como comida, ¿sabes?
JR:       Es un alivio.
Rhage:
            Hombre, solía estar todo el tiempo preocupado por esa mierda. Así que sip, desde varios puntos de vista, es mejor. ¡Quiero decir de verdad! Antes, cuando hacía la recuperación de la forma más difícil, a esta altura, todavía estaría fuera de mi. ¿Ahora? Volveré a la vida normal en aproximadamente unas tres horas. Todavía tendré indigestión, pero esos dolores corporales terriblemente horrorosos ya no duran tanto (sacude la cabeza). Sin embargo tengo que decir que, aunque siguiera siendo realmente difícil de soportar… no me importaría.
JR:       ¿No?
Rhage:
            Tengo a Mary. Así que aunque la bestia me partiera en dos para salir, mientras pueda volver a juntarme lo bastante como para estar con ella, está bien para mí.
JR:       Eso es hermoso.
Rhage:            Ella también.
JR:       Hablando de cosas de pareja… He oído que tú y ella…
Rhage:            ¡Tenemos un bebé en mente! (se ríe). Sip, lo tenemos. Imagínate. Lo que pasa, es que no tengo claro cómo hacerlo. Puede que haya una oportunidad, pero ya veremos. Todavía siguen siendo solo planes.
JR: (sin querer presionar) Bien, creo que los dos seréis unos padres estupendos.

Rhage:            Sabes, yo también lo creo. Hay algunas cuestiones que necesitamos resolver. Entre tú y yo… Mary es…
JR:       ¿Qué?
Rhage: (sacude la cabeza)    No, es algo personal. De todos modos, si ocurre, será fantástico, y si no, no pierdo nada porque la tengo a ella. Quiero decir, mierda, mira a Tohr.
JR:       Realmente no lo está pasando bien, ¿no?
Rhage:            No, no lo está. Y para ser honesto, es jodido para nosotros. El asunto es que, no puedes evitar ponerte en su lugar, porque es tu hermano y estás sintiendo lo que está pasando y no quieres que se sienta tan apenado. Y no puedes evitar pensar en ti mismo. Yo sin Mary… (cierra los ojos y tensa la boca). Sip, ¿qué más vas a preguntarme?

En el silencio que sigue, pienso en lo que pasan las shellans cada noche cuando esos compañeros suyos salen a luchar. Es triste darse cuenta que hay un quid pro quo. Sin sus compañeras, los hermanos son muertos vivientes... y eso tiene que ser igual de aterrador para estos fuertes guerreros. Hasta cierto punto, Rhage no tiene que preocuparse por perder a Mary, pero tiene que ser difícil vivir entre tipos que no son tan afortunados como tú.
Antes de que pueda preguntar alguna tontería superficial, como si la guerra de bromas pesadas entre él y V continua, golpean la puerta. Antes de que se abra, Rhage deja escapar un ronroneo, así que no me sorprende ver entrar a Mary. Como siempre, Mary viste simplemente un par de pantalones caquis y un polo, pero su llegada trae a la vida a Rhage como si fuera Miss América vestida con un rutilante traje de noche. También activa algún tipo de interruptor dentro de él. Ciertamente la contempla, con mirada penetrante. Y él que flirtea con todo el mundo, con ella se pone serio, recalcando que ella es la excepción especial y el resto de nosotras somos la norma.
Oh, y su aroma vinculante verdaderamente clama. ¿Mencioné que huele fenomenal?
Mary y yo nos saludamos, y cuando Rhage se incorpora en el colchón y tiende los brazos hacia ella, me hace recordar que tres son multitud. Mientras la envuelve con sus enormes brazos y permanece de esa forma, intercambio algunas cortesías con Mary y me vuelvo para salir.
Rhage dice mi nombre en voz baja, y miro sobre mi hombro. Lanzándome una mirada por encima de la cabeza de ella, me dirige una pequeña sonrisa pesarosa. Como si la razón de que esté aferrándose tan fuertemente a ella fuera porque piensa que le ha tocado la lotería con su compañera y no entiende por qué fue él el afortunado. Le saludo con la cabeza... y los dejos solos.

Amante Eterno

Los personajes
Rhage
Mary Madonna Luce
John Matthew, alias Tehrror (Darius reencarnado)
Zsadist
Phury
Bella
Wrath y Beth
La Virgen Escriba
El señor X, Fore-lesser
El señor O(rmond)
El señor E, al que cuelgan de un árbol
Caith, hembra vampiro que tuvo un interludio oral con Vishous en el One Eye
Doctora Susan Della Croce, la oncóloga de Mary
Rhonda Knute, la directora de Línea Directa de Prevención del Suicidio
Nan, Stuart, Lola, y Bill, trabajadores de la línea directa
Amber, la camarera de T.G.I. Friday’s

Lugares de interés (todos en Caldwell, Nueva York, a no ser que se especifique lo contrario):
Oficinas de Prevención del Suicidio en la Décima
One Eye, bar en la parte más alejada de Caldwell saliendo por la Carretera 22
T.G.I. Friday’s en Lucas Square
La casa de Mary, que es un establo remodelado en el límite de la propiedad de Bella
La granja de Bella, situada en una carretera privada saliendo por la Carretera 22
La casa de Tohr y Wellsie
El apartamento de John
Centro de entrenamiento de la Hermandad, debajo de la mansión de Darius (ahora de Beth), localización desconocida
Cabaña del señor X, en las afueras de Caldwell
Centro de persuasión de la Sociedad Lessening, al este de la Big Notch Mountain, a treinta minutos en coche del centro de la ciudad.

Resumen
Rhage, el miembro más peligroso de la Hermandad, se enamora de una humana moribunda… que es la única que puede domesticar a su bestia y a su corazón.

Frase inicial:   Ah, infiernos, V, me estas matando.
Frase final:     Y se deleitó con todo el amor.
Publicado:      Marzo del 2006
Páginas:         359
Palabras:        124.868
Primer borrador:       Diciembre del 2004 – Agosto del 2005


Comentarios de la profesión

Los hombres perfectos (los machos) no me parecen demasiado interesantes. Sabes de los que estoy hablando, de la clase TGYP . ¿Los que son guapísimos y tienen sonrisas de dientes perlados, se ríen a carcajadas y están sobrecargados de confianza sexual (como si estuvieran dotados de un lanzacohetes tras la bragueta de sus ajustados bóxer Calvin). Bien, esos estereotipos siempre me han dejado fría.
Mientras escribía Amante Oscuro, Rhage me dio la impresión de ser uno de esos machos guapos por los que no daría ni un duro. Era todo bravuconada y tan seguro de sí mismo, rodeado de mujeres, que realmente no lo consideré como un héroe. Después de todo, ¿qué clase de aventura podía tener su historia para gustar a alguien? Tipo magnífico conoce chica. Tipo magnífico consigue chica. Um... tipo magnífico conserva chica, y sigue conservando chica y luego ella se cuelga más porque, ¡anda!, él es el Hombre Perfecto, y a ella le gusta el sexo con las luces encendidas.
Igual, habría terminado en el segundo capítulo. Debido en gran parte al hastío. Quiero decir, ¿qué es el vivieron felices y comieron perdices para ellos? Ella instala espejos sobre la cama matrimonial y él… bien, demonios, él siempre está feliz porque es perfecto.
La verdad era, que me frustraba que el libro de Rhage fuera el segundo de la serie.
Descubrí que él iba a ir después de Wrath, cuando llevaba escritas unas tres cuartas partes de Amante Oscuro. Para mi fue evidente durante esa escena que se desarrolla en las habitaciones subterráneas de Darius, en la que Beth le da a Rhage los Alka-Seltzer y lo calma mientras él está tratando de recuperarse de la última aparición de la bestia. Fue mientras estaba escribiendo esas páginas que empecé a tener visiones del libro de Hollywood: vi a Rhage y a la bestia y lo duro que le resultaba vivir con esa maldición. Vi que para él todo el sexo que tenía era algo hueco, simplemente una forma de mantenerse equilibrado. Lo vi enamorarse de Mary y sacrificarse por ella.
No era perfecto. Sufría. Luchaba.
Para cuando había terminado de bosquejar su historia, Rhage no sólo me interesaba si no que lo amaba. Era mucho más atractivo por el hecho que él y su vida no eran un paraíso de playboy.
Lo cual me aporta la regla número seis: El conflicto es el rey.
Una de las cosas que creo que funcionan en Amante Eterno son los conflictos. Mary y Rhage deben superar un infierno para estar juntos: Deben enfrentar la enfermedad de ella; tratar con el hecho de que es humana y él no; aceptar a la bestia y lo que tiene que hacer él para poder controlarla; y pasar la transición de ella hacia el mundo de la Hermandad. Cada vez que superaban uno de esos obstáculos, se fortalecían.
Tomemos, como ejemplo, la reaparición de la leucemia de Mary. Al final del libro, cuando está claro que a ella no le queda mucho tiempo, Rhage acude a la Virgen Escriba y le ruega que salve a la mujer que ama. La Virgen Escriba considera la petición y le ofrece una solución desgarradora. Le dice que sacará a Mary de la continuidad de su destino, rescatándola de ese modo de la muerte. Pero a cambio, para preservar el equilibrio universal, Rhage tiene que conservar la maldición de la bestia por el resto de su vida y no ver nunca más a Mary. Además, Mary no lo recordará ni a él ni al amor que habían compartido.

Le tembló la voz.
—Me estás quitando la vida.
—De eso se trata —dijo ella en un tono increíblemente dulce—. Es el ying y el yang, guerrero. De hecho, es tu vida, metafóricamente hablando, por la de ella. El equilibrio debe ser mantenido, el sacrificio debe ser hecho si los dones son dados. Si salvo a la humana por ti, debe haber un gran compromiso de tu parte. Ying y yang.
—Amante Eterno, Capítulo 49

Ese es un serio conflicto interno. Él tiene el poder de salvar la vida de Mary, pero sólo con un enorme sacrificio por su parte.
El conflicto es el microscopio de un libro. Cuando lo apuntas hacia un personaje, ves lo que hay bajo la narración de la descripción física. Ves si alguien es fuerte o débil, de principios o apático, heroico o malvado.
En el intercambio Virgen Escriba/Rhage sobre la enfermedad de Mary, el conflicto de Rhage es externo, porque está siéndole impuesto por una tercera persona (concretamente la Virgen Escriba, en la forma de su propuesta) y también es interno, porque debe oponer lo mucho que desea deshacerse de la bestia y el gran amor que siente por Mary. Prueba que es un héroe porque sacrifica su propia felicidad en beneficio de su amada… y en un nivel más amplio, es la culminación de su viaje de transformación del macho egocéntrico que una vez fue hasta el tipo comprometido y compasivo que es ahora.
¿Ves por qué acabé amándolo?
El conflicto es absolutamente decisivo en cada historia. Y pienso que los pormenores de cómo superarlo son como un tablero de ajedrez a través del cual la gente debe moverse en el libro: qué hacen y a dónde van para alcanzar la resolución, son tan significativos como lo que en primer lugar los puso entre la espada y la pared.
Regla numero siete: La sorpresa creíble es la reina tanto como el conflicto es el rey.
Para un autor, la sorpresa creíble es la última jugada sobre el tablero: Muchas cosas son sorprendentes, pero sin un contexto previo para darles peso, no son creíbles. Para realmente lograr una resolución cantada, necesitas ambas mitades… un conflicto realmente fuerte y un resultado impredecible pero creíble.
Toma, por ejemplo, el resultado final de Amante Eterno. Cuando Rhage acepta el acuerdo con la Virgen Escriba para salvar la vida de Mary, él y su shellan están acabados. Para siempre. Y sin embargo su amor regresa a él (gracias a la forma de conducir de Fritz tipo estrella del rock… ¿quién podría imaginar que el doggen se había aplicado una inyección de Jeff Gordon ?) curada de su enfermedad y con todos los recuerdos de él y lo que habían compartido intactos. ¡Fantástico! ¡Fabuloso! Salvo por el hecho de que eso no es posible según el acuerdo que Rhage había hecho con la Virgen Escriba.
¡Hola!, sorpresa creíble. Resulta que el sacrificio necesario para la salvación de Mary ya ha sido realizado. Cuando la Virgen Escriba va a rescatar a Mary de su destino, descubre que la mujer es estéril como resultado de los tratamientos para la leucemia. En la mente de la Virgen Escriba, esta es una pérdida suficiente para equilibrar el regalo de la vida eterna. Como lo expone:

 … La alegría de mi creación siempre me sostiene, y me pesa enormemente que tú nunca sostengas en brazos a la carne de tu carne, que nunca veas tus mismos ojos mirándote desde el rostro de otro, que nunca puedas mezclar tu naturaleza esencial con el macho que amas. Lo que has perdido es suficiente sacrificio…
—Amante Eterno, Capítulo 51

¿Quién podía haber sospechado que la esterilidad de Mary fuera la clave que al final uniera a la heroína y al héroe? Yo no… pero entonces, ¡sorpresa! Y aquí está el por qué es creíble. La esterilidad de Mary había sido mencionada anteriormente (ver capítulos 22 y 51), y la Virgen Escriba siempre se ha guiado por la equidad. Sus dones no pueden ser entregados sin un coste (por ejemplo, piensa en la prenda de la una de las facultades de Darius al final de Amante Oscuro), así el lector entiende que siempre debe haber un pago, porque ha habido un precedente para ello.
Como dije, la resolución me asombró… y fue una fuente de gran alivio. Cuando estaba esbozando el libro, llegué a la escena con Rhage y la Virgen Escriba, cuando todo parecía estar perdido, y quise golpearme la cabeza contra el monitor. Es decir, estaba escribiendo un ROMANCE paranormal. Y la única separación posible al final de un ROMANCE es si esta implica deshacerse de una desagradable suegra. Me entró un pánico absoluto, porque no podía ver como esos dos iban a conseguir un VFS  juntos.
Pero lo hicieron, gracias a la sorpresa creíble.
Fuertes conflictos y soluciones que son satisfactorias sin ser obvias son el nombre del juego. El problema es, al menos para mí, que nunca estoy segura, hasta que consigo terminar de perfilar las escenas en mi cabeza, si ambas partes van a estar presentes. Para ser sincera, no tengo ni idea de dónde vienen mis ideas, y siento como si completara cada historia por los pelos. Los finales son siempre un Aleluya para mí, porque nunca se a ciencia cierta si la magia va a suceder. Me siento afortunada y agradecida cuando pasa, pero no doy por hecho que tales bendiciones vayan a ocurrir de nuevo.
Un par de cosas más sobre el libro de Rhage. Después de que terminé el esbozo y comencé a escribirlo, sentí que algo estaba mal. Me daba la sensación que el tono era distinto al de la historia de Wrath. La vibración era… bien, más Rhage, menos Wrath.
Para mí, esto fue un poco alarmante. Supongo que pensé que sentiría lo mismo al escribir todos los libros, pero no fue así, y a lo largo del camino he aprendido que los libros de una serie no tiene por qué ser idénticos. Tener un contexto similar, sí. El mismo reparto, desde luego. Pero cada historia va a tener su propio ritmo, paso e idiosincrasia. El de Wrath tiene un toque mordaz, con un ritmo rápido y ágil y un dialogo escueto. El de Rhage me pareció más suave y más romántico, más divertido, también, con más sexo. El libro de Z fue oscuro por todas partes. El de Butch se parecía más al de Wrath, en su tono mordaz, y se hablaba un montón del mundo vampiro en él. La vibración del de V fue brillante, minimalista y un poco peligrosa. El de Phury fue romántico, evocador y cálido.
Lo que me lleva a la regla ocho: Escucha a tus Rice Krispies .
No se de dónde provienen mis ideas. Las imágenes que tengo en la mente siempre han estado allí, y están al mando. No quería a Rhage como protagonista del libro numero dos, pero lo fue. Quería que el tono de la historia de Rhage fuera como el de Wrath. No lo fue. No sabía como iban Rhage y Mary a seguir juntos durante siglos teniendo en cuenta que él era un vampiro y ella no. Siguieron. (P.D: Quería que el proceso de escritura de Amante Eterno fuera fácil, porque acababa de pasar nueve meses poniendo el mundo en orden. Fue igual de difícil, sólo que de una manera diferente. Veremos más de eso después)
Sin embargo, todo fue bien y sigue yendo bien, porque dejo que lo que está en mi mente lleve la batuta. Incluso cuando me pierdo, confío en las historias… mayormente porque no tengo elección. Lo que me muestra es infinitamente mejor que lo que yo trato de construir a propósito.
Aquí hay un pequeño ejemplo de cómo escuché a mis Rice Krispies cuando llegó el libro de Rhage. Cuando empecé a escribir Amante Eterno, Vishous, guardián de las visiones del futuro, saltó y le dijo a Rhage que acabaría con una virgen. Cuando vi eso, me quedé como… Eh… eso va a ser difícil, dado que Mary ya ha estado con alguien antes de conocer a Hollywood. De todas formas, me dije: Ok, V lo dijo, así que lo escribiré. Y luego, a lo largo del libro, V estuvo continuamente lanzando indirectas sobre que el nombre de Mary tenía un significado especial. No tenía ni idea de qué demonios estaba hablando, pero seguí viéndolo en mi mente, siempre insistiendo con el nombre. Resolví: Bien… sólo échalo dentro, y cuando no vaya a ninguna parte, lo cortas.
No fue hasta que llegué al final del libro cuando todo se aclaró. Mary y Rhage estaban abrazados después de reencontrarse en la habitación de él:

Ella alzó la cabeza.
—Sabes mi madre siempre me decía que estaría a salvo tanto si creía en Dios como si no. Estaba convencida que no podría apartarme de la Gracia debido al nombre que me puso. Solía decir que cada vez que alguien me llamaba, escribía mi nombre o pensaba en mí, estaba protegida.
—¿Tú nombre?
—Mary. Me dio el nombre por la Virgen María.
—Amante Eterno, Capítulo 51

Recuerdo escribir eso y soltar una carcajada. ¡Vishous no se equivoca nunca! Sin embargo, ahora, déjame darte un ejemplo de cuando serle fiel a lo que hay en mi mente, no es tan fácil.
Mientras estaba haciendo el borrador de Rhage, cuando tenía unas cincuenta y ocho páginas de largo, vi una escena que contradecía una de las grandes reglas no escritas del convencionalismo romántico. En la vasta mayoría de las novelas románticas, el héroe nunca está con otra mujer después de conocer e involucrarse físicamente con la heroína. Tiene sentido. ¿Después de todo, quién en su sano juicio podría enamorarse de alguien que va saltando de cama en cama?
Pero Rhage salió y estuvo con otra mujer después de que él y Mary estuvieran juntos. Todavía no habían hecho el amor, pero la atracción estaba allí y la vinculación en marcha… al menos por parte de Rhage. El problema era su bestia. Para poder mantener la maldición bajo algún tipo de control, se veía obligado a quemar el exceso de energía con lucha y sexo, utilizándolos como válvulas de escape. La noche en que ocurrió el «adulterio», se encontraba en una situación difícil. Estar con Mary lo excitaba a causa de la atracción que sentía por ella, intentó encontrar una pelea y fracasó, así que estaba llegando a un nivel crítico y peligroso. Odió lo que hizo y se odió a sí mismo por la maldición… y fue evidente que lo que ocurrió fue algo requerido por las circunstancias, y nunca algo que hubiera escogido. Lo sucedido decididamente no fue un caso del protagonista falto de moral que salió en busca de sexo.
La escena dónde Rhage regresa a su habitación fue descorazonadora de escribir. Todavía puedo verlo después de tomar la ducha, sentado al borde de la cama. Tenía una toalla alrededor de la cintura y la cabeza colgando hacia abajo, completamente derrotado, atrapado entre la realidad de su maldición y su amor por Mary. La situación era difícil por donde la miraras, y produjo un conflicto increíblemente difícil entre ellos. Juntos fueron capaces de superarlo, pero sabía que, esta parte de la historia en concreto, no era algo con lo que todos los lectores se iban a sentir a gusto. Y podía entender por qué. Por consiguiente, cuando escribí el libro, fui muy cuidadosa en la forma en que encaré todo el asunto.
Cuando empecé a trabajar con la serie de la Hermandad, no pretendía ser una instigadora o una rompe-convencionalismos, y sigue sin ser mi meta. No obstante, lo he hecho, como dije, prometí mantenerme fiel a lo que veo, y ese sigue siendo mi principio operativo. La dificultad para mí siempre reside en: ¿cómo muestro lo que hay en mi mente sin ofender al género que tanto respeto? Siempre es una cuestión de equilibrio, y es en lo que mi editor y yo consumimos más tiempo durante el proceso de revisión. A veces, como con Rhage, pienso que hice un buen trabajo de equilibrismo. Otras veces… desearía haberlo hecho mejor. Pero veremos más de este tema después.
Hablando de revisiones… unas palabras sobre Butch. Originalmente se suponía que la historia del poli y Marissa iría incluida en Amante Eterno. Se iban a enamorar, y él se convertiría en un hermano después de que su transición fuera detonada… y eso era todo. Cuando empecé a trazar a Rhage, me entusiasmaba la idea de escribir sobre Butch y Marissa porque pensaba que tenían mucha química, y tenía muchas buenas escenas protagonizadas por ellos dos en mi mente.
Sin embargo, después de escribir unas doscientas páginas del manuscrito, me di cuenta que tenía un problema. Butch y Marissa estaban compitiendo por el espacio con Rhage y Mary a tal punto que básicamente estaba escribiendo dos libros separados.
El poli no era un actor secundario.
Sin embargo, la idea de sacar esas escenas me aterrorizaba, porque temía que mucha de la intensidad de ese mundo se viera comprometida. También me preocupaba que pudiera perder las escenas para siempre y eran geniales… en ese momento, no estaba segura de cuántos libros de la Hermandad iba a lograr escribir, y con toda seguridad quería poner a Marissa y Butch sobre el papel. Por último, de verdad, de verdad, de verdad me gustaba lo que había escrito. Quiero decir, me gustaba en serio. Al quitar esas páginas sentía como si estuviera degradando el material.
Pero el libro no funcionaba. Por más que vacilara, le diera vueltas al asunto y tratara de inventar excusas, sencillamente no estaba funcionando correctamente.
Oigamos la regla numero tres: Se dueña de tu propia obra.
Si sabes que algo no funciona, sin importar cuánto te guste, deshazte de ello. No esperes a que tu editor te diga lo que en tu corazón ya sabes que es cierto… y toma esas decisiones difíciles porque es lo correcto para el libro en el que estás trabajando actualmente.
No digo que sea fácil.
Aunque sabía que corría el peligro de perder el enfoque de la historia de Rhage, no podía decidirme a hacer los recortes, y el yo-no-quiero-tirar continuó durante semanas. Lo que al final inclinó la balanza fue la insistente convicción, que rehusaba abandonarme, de que estaba jodiendo el libro… y de hecho se fue haciendo más fuerte y persistente. Cuando definitivamente pude y decidí ser fuerte, me puse los guantes de faena e hice el trabajo pesado. Recorté el infierno de ese manuscrito, directamente lo corté en pedacitos, y en el proceso me asusté muchísimo porque, como siempre, tenía la presión de una fecha de entrega: sabía que si privaba al libro de su textura, no sería capaz de arreglar las cosas y aún así acabar a Rhage a tiempo (lo cual llevaría a mi editor a todo tipo de complicaciones de planificación).
Sin embargo sucedió que después de volver a armar el material de Rhage otra vez, lo leí entero y supe que había tomado la decisión acertada. El enfoque estaba donde debía estar, y el libro surtía mayor efecto.
El asunto es, que debes escuchar a tu editor interno así como escuchas a tus Rice Krispies. Sólo porque piensas que algo es brillante, no debes dejar que comprometa la historia que estás escribiendo. Trato de recordarlo siempre, porque hay tantas partes en movimiento en los libros de la Hermandad… que siempre estoy en peligro de andarme por las ramas y alejarme de la historia o historias principales. Y el equilibrio de la tramas es complicado.
Déjame ver, ¿mi escena favorita de Amante Eterno? Difícil de decir, pero si tuviera que escoger… me decidiría por la de la luna… la segunda, después que Mary rompió con Rhage, dejó la mansión de la Hermandad y se trasladó a casa de Bella. Ocurre inmediatamente después que Rhage va a ver a Mary a la granja y tienen la conversación oficial de hemos-terminado. Rhage la deja arriba en su habitación y sale por la puerta principal. Está completamente destruido, completamente perdido. Arriba en el cielo nocturno hay una gran luna, y mientras la mira, obviamente está pensando en lo que Mary hizo cuando estaban en el parque durante la segunda cita:

 En cambio se frenó en seco. Frente a él, la luna se elevaba sobre la línea de árboles, y estaba llena, un gordo disco luminiscente en la fría noche sin nubes. Alargó el brazo hacia ella y cerró un ojo. Sesgando la línea de visión, posicionó el resplandor lunar en el hueco de su palma y sostuvo la aparición con cuidado.
Algo opacado, oyó un ruido palpitante que salía de la casa de Bella. Una especie de latido cadencioso.
Cuando se hizo más fuerte, Rhage miró hacia atrás.
La puerta principal se abrió de golpe, y Mary salió disparada de la casa, saltando desde el porche, sin molestarse con los escalones que llevaban al suelo. Corrió sobre la hierba cargada de escarcha con los pies desnudos y se lanzó hacia él, agarrándose a su cuello con ambos brazos. Lo abrazó tan fuerte que la columna de él crujió.
Estaba sollozando. Berreando. Llorando tan fuerte que le temblaba todo el cuerpo.
Él no hizo preguntas, sólo la abrazó.
—No estoy bien —dijo con la voz ronca entre jadeos—. Rhage… no estoy bien.
Él cerró los ojos y la abrazó con fuerza.
– Amante Eterno, Capítulo 34

Creo que es una escena fantástica, es tan conmovedor verlo recordar lo que ella hizo en una época más feliz. Y luego cuando sale de la casa y se aferra a él, señala un momento crucial para ella. Tiende la mano a Rhage, por fin está incluyendo a alguien en su vida y en su enfermedad.
¿La escena más erótica? Er.. la escena de cama. ¿Sabes la de… con las cadenas? Sólo pondré este pasaje para recordártela. Pasa justo antes de que todo empiece, Rhage está en el Pit buscando algo para mantenerlo en la cama:

 Rhage asintió.
—Sólo deseo a Mary. A esta altura ni siquiera podría ponerme duro con nadie más.
—Ah, mierda, hombre —dijo Vishous en voz baja.
—¿Por qué la monogamia es mala cosa? —preguntó Butch mientras se sentaba y abría una lata de cerveza—. Quiero decir, la que tienes es una mujer magnífica. Mary es buena gente.
V sacudió la cabeza.
—¿Recuerdas lo que viste en ese claro, poli?¿Te gustaría que eso estuviera cerca de la mujer que amas?
Butch bajó la Bud sin beber. Sus ojos recorrieron el cuerpo de Rhage.
—Vamos a necesitar un cargamento de acero —masculló el humano.
—Amante Eterno, Capítulo 43

Y eso me recuerda una de mis frases favoritas del libro. Ocurre bastante al principio, cuando V y Butch se refugian en el Escalade mientras la bestia de Rhage se pasó de vueltas con algunos lessers en un campo:

 En poco tiempo, el claro quedó vacío de lessers. Con otro rugido ensordecedor, la bestia giró como si buscara algo más para consumir. No encontrando otros asesinos, sus ojos concentraron la atención en el Escalade.
—¿Puede meterse en el coche? —preguntó Butch.
—Si de verdad lo quiere. Afortunadamente, no puede estar muy hambriento.
—Sip, bueno… ¿qué pasa si todavía le queda espacio para el postre? —masculló Butch.
—Amante Eterno, Capítulo 5

Otra de las escenas que adoro es cuando se hace evidente que la bestia es un peligro para todo el mundo excepto para Mary. El combate final con los asesinos tiene lugar en el exterior de su casa, y la bestia había hecho su parte con los lessers. Tras la carnicería, se aproxima a ella:

 Sin previo aviso, la bestia se dio media vuelta rápidamente y la tiró al suelo con la cola. Saltó en el aire hacia la casa, atravesando una ventana con la parte superior del cuerpo.
Sacó un lesser a la noche, y el rugido indignado de la bestia fue cortado cuando tomó al asesino entre sus mandíbulas.
Mary se hizo una pelota, escudándose de las púas de la cola. Se cubrió las orejas y cerró los ojos, para dejar fuera los suculentos sonidos y la visión de la horrible matanza.
Momentos después sintió que le daban un ligero empujoncito. La bestia la estaba empujando con la nariz.
Ella se giró y alzó la mirada hacia los ojos blancos.
—Estoy bien. Pero tendremos que mejorar tus modales en la mesa.
La bestia ronroneó y se estiró en el suelo a su lado, apoyando la cabeza entre las patas delanteras…
—Amante Eterno Capítulo 46

 Mary ha capturado ambos corazones el de Rhage y el de la bestia, y los dos están completamente consagrados a ella. Y ella misma dice que ama a la bestia… porque es mono mas o menos como Godzilla.
En las escenas que he visto de Rhage, Mary y la bestia después del final de Amante Eterno, ha sido genial descubrir que Rhage y su alter ego se han integrado más. La bestia nunca será un buen acompañante para un baile de debutantes (sus modales en la mesa no han mejorado mucho), pero no es tan incontrolable como antes. Rhage está más feliz y más tranquilo. Mary está satisfecha y viviendo su vida. Así que todo está bien.
Lo cual me trae un último pensamiento. Después de cada libro de los hermanos, ellos y sus shellans siguen sus vidas y continúan cambiando y evolucionando como la gente hace en el transcurso del tiempo. Me gustaría mostraros más de dónde están, y qué nuevos desafíos enfrentan y cómo se han profundizado sus relaciones. Los Trozos de Vida (TDV) que posteo de tanto en tanto en el foro de mensajes me dan la oportunidad de dar a conocer estas nuevas escenas, y para mí, es reconfortante ver a todo el mundo siguiendo con su vida. Igual que hacemos nosotros.
Así que ese es Rhage… y ahora pensamientos de mi hermano favorito, Z.

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