PRIMAVERA
Capítulo 1
—¡El cabrón se escapa por el puente! ¡Es mío!
Tohrment esperó un silbido como respuesta y, cuando llegó, salió disparado detrás del lesser. Sus shitkickers salpicaron varios charcos con fuerza, las piernas se movían como pistones y cerró los puños con fuerza. Pasó contenedores de basura y coches de mierda, dispersó ratas e indigentes y saltó por encima de una barricada y de una moto.
Las tres de la mañana en el centro de Caldwell (Nueva York) ofrecía bastantes obstáculos como para seguir con la puta fiesta. Desafortunadamente, el imbécil del asesino que iba delante de él lo estaba llevando en una dirección que no le gustaba nada.
Cuando ambos llegaron a la vía de entrada dirección oeste del puente, Tohr quería matar al loco… naturalmente. A diferencia de la cantidad de privacidad que se podía encontrar en el laberinto de callejones alrededor de los clubes, en el río Hudson el tráfico estaba garantizado, incluso a estas horas. Bueno, claro, el puente levadizo Herbert G. Falcheck no iba a estar lleno de coches, pero sí que habría alguno, y Dios sabía que hoy en día cada humano al volante tenía un maldito iPhone.
Había una norma en la guerra existente entre los vampiros y la Sociedad Lessening: mantener la puta distancia con los humanos. Esa raza de orangutanes erguidos y cotillas era una complicación a la espera de entrometerse y lo último que alguien necesitaba era la confirmación generalizada de que Drácula no era un producto de ficción y los zombis no eran solamente una serie de televisión que no estaba mal.

